miércoles, 21 de mayo de 2008

La batalla del bosque de Teutoburgo

El Imperio Romano tenía planes para extender sus dominios hasta el rio Elba incorporando toda Germania como provincia. Durante los primeros años la ocupación había sido llevada con éxito; sin embargo, en el año 7 de nuestra era todo cambiaría...

Varus, gobernador militar romano de la por entonces todavía provincia de Germania, oyó rumores de una pequeña rebelión y partió con tres legiones a sofocarla.

Al llegar al bosque de Teutoburgo, el ejército romano debía seguir una senda estrecha y embarrada. Esto obligó a los legionarios a marchar en fila.

Cuando cruzaban lo más profundo del bosque, una confederación de tribus germánicas lideradas por Arminius, lanzó su ataque sobre las desprevenidas tropas romanas.

Durante los tres días que duró la batalla, los soldados romanos intentaron sin éxito resistir construyendo un fuerte improvisado pero los germanos conocian el terreno perfectamente y sabían cómo y por donde batirlos.
Varus y otros muchos oficiales romanos, al ver la situación perdida, se suicidaron con sus propias armas.

Más de 20,000 romanos murieron en la batalla. Los escasos supervivientes fueron sacrificados a los dioses por los germanos.

Días después de la derrota, todos los fuertes y fortalezas romanas al este del Rhin fueron destruidos.

Cuando las noticias de la catástrofe llegaron a Roma, la preocupación e incluso el pánico cundió. Se dice que el mismo emperador Augusto sufrió una crisis que casi lo lleva a la locura al oir la noticia.

Posteriormente, los romanos harían varias campañas de castigo pero jamás volvieron a intentar volver a ocupar Germania más allá del Rhin.

Arminius, denominado Hermann, fué un símbolo para el nacionalismo alemán en el siglo XIX. Así, en 1875 (y después de 37 años de obras) fué inagurado el Hermannsdenkmal con una colosal estatua de más de 40 toneladas.

Su diseñador, Ernst von Bandel, se obsesionó tanto con su obra que vivió en una mísera cabaña al pie de la estatua hasta su muerte en 1876.


Aqui vemos la batalla entre romanos y tribus germánicas en la película Gladiator, que aunque no recrea la batalla del bosque de Teutoburgo, nos sirve para hacernos una idea.