domingo, 4 de mayo de 2008

Mont-Saint-Michel

Situado en la desembocadura del rio Couesnon, antiguamente esta zona era tierra firme y un bosque rodeaba al monte. En dicho bosque, denominado bosque de Scissy, celebraban los druídas celtas sus ceremonias secretas. El monte era denominado monte de Belenus (dios galo del sol). Sin embargo a partir del siglo III, el mar ganó la partida y gran parte de la costa desapareció bajo las aguas. Así quedó el monte transformado en una isla rodeada de arenas movedizas y mareas traicioneras.
Hacia el siglo IV, el cristianismo desplaza a la antigua religión y así el monte da cobijo a ermitaños cristianos.
En 708, un obispo de la cercana ciudad de Avranches construyó un oratorio dedicado al arcángel San Miguel y posteriormente en el siglo X se contruye una abadía y unos albergues para los peregrinos. Por su situación inexpugnable, no fué nunca conquistado por los ingleses durante la Guerra de los Cien Años a pesar de los numerosos intentos.
Con la llegada de la Revolución Francesa (1789), los últimos monjes abandonaron la abadia y ésta fué convertida en prisión hasta que fué cerrada en 1863.
En 1880 se construyó el dique que actualmente une por carretera al monte con tierra firma aunque hay planes para reemplazarlo por un puente. Más de tres millones de personas visitan cada año la que se denomina “Maravilla de Occidente”.